El Obispado de Cádiz no actúa en la reparación de la torre de la iglesia de Castellar

De todos es sabido el estado de abandono que soporta la torre de la Iglesia del Divino Salvador de Castellar por parte del responsable de su mantenimiento, el obispado de la Diócesis de Cádiz a cargo de Rafael Zornoza Boy, que no ha actuado en los últimos años para frenar el deterioro de este símbolo de identidad del pueblo, un deterioro que se ha ido agravando en los últimos años, hasta el punto de tener que acordonarse con vallas el perímetro de la base de la Torre, por el peligro de desprendimiento que presenta.

Estado actual de abandono que presenta la Torre del campanario.

La iglesia de Castellar, santuario desde el año 2008, data de los años 70 del pasado siglo -al igual que el resto del pueblo nuevo- y, según el informe técnico elaborado a instancias del Obispado en 2016, ya presentaba caídas en el hormigón por la mala calidad del material, que con el paso del tiempo y la falta de mantenimiento se ha ido deteriorando. El presupuesto preliminar elaborado por el Obispado en 2016 apuntaba a la necesidad de un desembolso de unos 25.000 euros para que el sonido de las campanas vuelva a Castellar.

El Santuario guarda en su interior  la venerada imagen del Santísimo Cristo de La Almoraima, talla del siglo XVI que concentra la devoción popular de toda la comarca.

La construcción destaca por la modernidad de su arquitectura y en especial por la personalidad de su campanario de hormigón , que marca con su estilo el horizonte de Pueblo Nuevo. Fue declarada santuario en el año 2008 por la gran devoción existente a la imagen milagrosa del Santísimo Cristo de La Almoraima.

Desde el Obispado no se da una solución de urgencia para evitar que ese deterioro vaya a más, y lo más importante, que el desprendimiento de parte de esta estructura pueda ocasionar algún tipo de accidente. En los últimos años el Obispado ha llevado a cabo obras de rehabilitación en templos de diferentes puntos de la comarca, olvidando este símbolo Chisparrero, y dando una mala imagen de el que ya es considerado uno de los pueblos más bonitos de España.