La Central Térmica de Los Barrios seguirá contaminando el aire de la comarca

Las térmicas españolas tienen hasta el 30 de junio de 2020 para adaptarse a los límites de emisiones fijados por Europa. Un día después, aquellas compañías que no hayan invertido en adaptar sus plantas estarán abocadas al cierre, al tener permiso solo para funcionar un máximo de horas al año que no les permitiría cubrir sus costes fijos.

El Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó en 2016 la autorización a Viesgo para construir un sistema de desnitrificación de los gases de combustión de la central Los Barrios (589 MW de potencia), con una inversión de 80 millones de euros.  Por lo que la central de Los Barrios, junto a las de Aboño y Soto de la Ribera, en Asturias, propiedad de EDP, serán las tres únicas que seguirán operando en todo el país.

La central de Los Barrios, ocupa la sexta posición de entre todas las instalaciones de España que más CO2 emitió en 2018. Esta fábrica de cambio climático,

Un Futuro Incierto

Actualmente Viesgo, junto con edp, está siendo la compañía más opaca, ya que se desconoce cuáles son los planes para su térmica de los Barrios. Cuando esta empresa fue preguntada por Greenpeace, durante la acción llevada a cabo en el puerto de descarga de carbón para pedir el cierre de la central el pasado mes de julio, no obtuvo ninguna respuesta. No es el caso para la otra planta de carbón que la empresa tiene en Córdoba, Puentenuevo, la cual sí ha anunciado que cerrará en 2020

Las organizaciones ecologistas instan a Viesgo, al gobierno de la Junta de Andalucía y al Gobierno central a que presenten un plan de transición justa para las personas afectadas por el cese de la actividad de esta central térmica, de manera que se pueda abordar la transición energética hacia un futuro 100% renovable de forma justa y con la urgencia que requiere la emergencia climática que vivimos.

La perdida de rentabilidad y el precio del Carbón

Las grandes eléctricas españolas se van despidiendo del carbón como combustible para generar electricidad. Si las inversiones que tenían que hacer para adaptarlas a la nueva normativa ambiental que les permitiría funcionar más allá de 2020 ya desanimaron a muchas, ahora la repercusión de los precios de las emisiones de CO2 en el de la energía que generan está expulsándolas del mercado mayorista, pues sus precios están por encima, incluso, de los de los ciclos de gas, pero la reciente inversión realizada por la de Los Barrios, hace necesaria su continuidad.

Endesa anunció que iba a promover la «discontinuidad de la producción de sus centrales de carbón en la Península» por la modificación de las condiciones de mercado, que, según la eléctrica, está haciendo que «el funcionamiento de estas centrales no resulte previsible en el mercado de generación en el futuro».

Los precios del CO2 han pasado de una media de 5,83 euros por tonelada en 2017 a 15,88 euros por tonelada en 2018, con un crecimiento de cerca del triple entre un año y otro. Además, en lo que va de 2019, el precio medio alcanza los 24,84 euros por tonelada (un 56 % más que en 2018), según datos de SENDECO2 (Sistema Europeo de Negociación de CO2), empresa dedicada a la compraventa de derechos de emisión.

Endesa ya había anunciado con anterioridad el cierre de las dos centrales de generación con carbón que tiene en el interior y que usan carbón nacional -Compostilla, en León, y Andorra, en Teruel-.

Por el contrario, en las de Litoral (1.160 megavatios -MW-) y As Pontes (1.468 MW), que usan carbón de importación, la compañía llevó a cabo inversiones por valor de cerca de 200 millones de euros en cada planta para que pudieran seguir funcionando como máximo hasta 2030.

También EDP y Viesgo han acometido inversiones para poder seguir manteniendo operativas algunas de sus centrales de carbón más allá de junio de 2020 y, en principio, serán las únicas que mantengan plantas de carbón en la Península, un total de tres.

EDP ha efectuado inversiones en desnitrificación y desulfurización en el grupo II de la central de Aboño, de 556 MW, y en el grupo III de la central de Soto de Ribera (361 MW).

En concreto, ha invertido 90 millones en las plantas de desnitrificación de Soto de Ribera y Aboño, instalaciones que pueden llegar a emplear hasta 600 trabajadores en los picos que se producen en las revisiones generales, así como 10,5 millones en mejoras ambientales y en la modernización del grupo II de Aboño.

El grupo I de Aboño (365,5 MW), en el que no se han hecho adaptaciones, cerrará a mediados del año que viene.

Viesgo tiene dos centrales de carbón -Los Barrios, en Cádiz, y Puente Nuevo, en Córdoba-, pero sólo ha hecho inversiones para siga funcionando más allá de junio de 2020 en la de Los Barrios. En esta central térmica, que entró en funcionamiento en 1985 y que fue una de las últimas de carbón que se construyó en España, Viesgo ha invertido 80 millones de euros en una planta desulfuradora que reduce un 95 % las emisiones de azufre y en una desnitrificadora que rebaja la emisión de óxido de nitrógeno (NOX) en un 60 %.